Entre marzo y julio de 2011 realicé un viaje, dibujando por países de la costa norte el norte mediterránea. Desde entonces, cada vez que traigo noticias de Nuestro Mar, me acerco de nuevo aquí, a contaros lo que he visto y dibujado Desde la Bañera



domingo, 10 de noviembre de 2013

Amorgos. Panagia Chozoviotissa

Iglesia en Hora, Amorgos. Apunte mañanero, antes de salir para el monasterio

Hora, temprana. Otro apunte mañanero.

Bajada al monasterio a pie, desde Hora. Panagia Chozoviotissa está a la vuelta de la esquina.

Panorámica de Panagia Chozoviotissa, enclavada en un corte de montaña que va directamente al mar.

El abad de Panagia Chozoviotissa charlando con antigua compañera de primaria

Detalle del monasterio, al volver.

Charo en la terraza del restaurante Liotrivi, en Hora. (Estupenda cocina local y buenos precios). 

Brumosa salida de Amorgos por Aegiali, en la madrugada del 1 de octubre




Truco, espacio separador, texto en blanco
30 de septiembre. En realidad, el motivo principal de la escala en Amorgos era visitar el curiosísimo y bello monasterio de Panagia Chozoviotissa. Algo así como San Saturio, en Soria, pero al extremo. Os recomiendo la ida a pie desde Hora (la vuelta, mejor en bus). El paisaje es espléndido y cuesta abajo, hasta la entrada. Luego son miles de inevitables escalones, pero con permiso de parada. Además, se compensan con los dulces y aguardiente de bienvenida.

Aproveché la misma para retratar al abad, que conversaba con una antigua compañera de primaria. Muy jovial el padre Spyridon, pero me dijo que no le gustaba el retrato, que parecía más un apunte que un cuadro. Claro, acostumbrados a los iconos.

No hicimos mucho más en Hora. Comer en el restaurante  Liotrivi (excelente) y marchar. Pero nos quedó un buen recuerdo.

 Dormimos en Aegiali, para salir al día siguiente a las 6:55 hacia Naxos. Katápola y Aegiali son los dos puertos de Amorgos. No muy interesantes, comparadas con Hora, pero no están mal para quienes quieren ambiente de puerto y playa. Nosotros entramos a la isla por Katápola y salimos por Aegiali. Haciéndolo así, el viaje de Santorini a Naxos resultó un evocador recorrido por las Cícladas Menores, que era como un crucero a lo pobre.