Entre marzo y julio de 2011 realicé un viaje, dibujando por países de la costa norte el norte mediterránea. Desde entonces, cada vez que traigo noticias de Nuestro Mar, me acerco de nuevo aquí, a contaros lo que he visto y dibujado Desde la Bañera



martes, 7 de junio de 2011

Estambul. Algunas cosas màs

Casa Deco cerca del puente Galata.





Lapin dibujando a una estudiante de dibujo que corresponde de igual manera.

Granada yvendedor de zumos.

Lapin dibujando Agia Sofia.

Mezquita Azul.

Lapin dibuja a soldado inmovil y gana un pase gratis al palacio Dolmabahçe para ambos.


Objetos del palacio.

Lapin y Zaza dibujan el oraculo de los posos de cafe.




Atravesando el Bosforo hacia Asia.

Cosas del mercado en Asia.

Lapin, Zaza, Mehmet y yo (en el espejo a la derecha), en el anticuario de Mehmet.


Zaza dibujando.
Embarcadero en Estambul asiatico.

Estambulies pasando en ferry al lado europeo.

Faruk con su equipo limpiabotas, posa motivado.
Iglesia por el barrio de Fatih.

Casa popular en Fatih.

Gente a la puerta de un cafe.


Parte de la Agia Sofia.

Ultima tarde desde Kabalas.

Zaza posa para Lapin en Kabalas.


Lapin dibuja entre caladas de Nargile en la ultima noche de Estambul.




















































Tras quedarme sin el portàtil recurrì a Juan y Yiuli a travès de Tony, nuestro amigo comùn. Por ese equilibrio que tienen las cosas, encontrè a estas dos excelentes personas y ya amigos, que me alojaron y dejaron usar su ordenador. Entonces se me ocurriò preparar todo lo que llevaba dibujado y, dada su cantidad, dividirlo en màs capìtulos de lo previsto: Estambul, Salònica y Monte Athos ocuparàn, asì, cuatro capìtulos en total. Es el material que publicarè durante el mes de junio, pudiendo procesar, ya en casa, la ùltima parte de este viaje que aùn me sabe a poco.

La segunda parte de la semana no es que fuera mas divertida, ni que la compania fuera mejor, porque era imposible, sino que acostumbrado ya a dibujar solo, en la primera me sentia un poco raro.

Una de las cosas màs atractivas que tiene Estambul es la lujuriosa presentaciòn de la comida en la calle. Ya sean esos coquetos carritos o el puesto de zumos. Otro es que a los estambulìes les encanta que les retrates. Y no es raro que te lo pidan, pero no el original, sino el hecho de que les dibujes.

Tambièn fue mi prueba de madurez para los edificios porque en general me aburro mucho dibujàndolos y se me va esa chispa con la que me gusta trabajar.. Pero ahora uso manchas amplias de acuarelas (que ya desde Palermo me iban saliendo pero de forma no tan consciente). Y a veces los apuntalo con grafito 0,7. Luego està esa forma de gotitas que hace como superficies viejas u oxidadas. Funciona muy bien cuando pones mucha carga sobre superficie satinada. Queda una gran gota que alabea el papel y ademàs deja ese sarpullido que no sè si son gotitas de aire o polvo en suspensiòn. Pero me gusta el efecto y abuso de èl. Lo paso bien.

En la segunda mitad de la semana, dimos con unos estudiantes de dibujo con los que estuvimos la mar de a gusto y ellos con nosotros. Nos llevaron a sitios verdaderamente interesantes. Tambièn me diverti haciendo lo que Lapin llamaba "Macking Off". Yo le retrataba a èl retratando a otros. Pena, los de dos estudiantes, junto con el de mi companiero de viaje a salonica, un gentil irani, se los llevo el taxista.

Fue una semana en la que, ademàs de una compania de lujo, pude dejarme llevar por lo que mis amigos programaban y eso de ir a la deriva me encanta. Despuès de tanto tiempo pensando cada dia que hacer, donde ir, me senti igual que cuando llevamos a la madre, eterna cocinera, a comer al restaurante. Por una vez, libre de responsabilidades!