Entre marzo y julio de 2011 realicé un viaje, dibujando por países de la costa norte el norte mediterránea. Desde entonces, cada vez que traigo noticias de Nuestro Mar, me acerco de nuevo aquí, a contaros lo que he visto y dibujado Desde la Bañera



domingo, 8 de mayo de 2011

5Terre, Pisa, Roma

Riomaggiore. 5Terre. Italia.

Rocas de Monterroso en la costa de Le 5 Terre. Al fondo,Vernazza y Corniglia.

Pisa. Dependencia en la Piazza dei Miracoli, donde está la Torre.

Pisa. Cúpula en la Piazza dei Miracoli.

Cúpula en la Piazza dei Miracoli (2).

Carretera y manta.

Roma. Piazza Navona.

Roma. Una de sus mil fuentes. Torre frente a Chiesa de San Pietro in Vincoli.


Roma. Apunte desde Piazza Venezia.

Roma. Comiendo en una hornacina viviente de la recomendable osteria Da Benito, en via Delle Botteghe Oscure.

Roma. Escenario romántico desde el barrio judío.

Roma. Termas de Caracalla desde el exterior.

Terraza del hotel Sereno.

Puerto de Blanes desde la Terraza de Laura.














                                                                                                                             




                                                                                                                           





























Saliendo del puerto de Barcelona.























Córcega desde el ferry Barcelona-Civitavecchia.


Toda la Costa Azul es preciosa, pero a esos sitios que en otro tiempo fueron famosos no se nos ocurrió entrar. Monaco se veía desde la carretera como un Benidorm a lo grande.
De La Spezzia nos habían aconsejado Le 5 Terre. Pero era Semana Santa y esos cinco pueblos preciosos estaban abarrotados. Además está todo tan orientado para la explotación turística sostenible, que duramos poco por allí. Aún hice un par de apuntes. Conocí en un albergo rural a Luis Córdoba, un interesante peruano que lucha por conciliar las acciones dispersas de las ONGs mediante un sistema de coordinación que explica y desarrolla en su blog Green World Team.
En Pisa, puede parecer snob, pero no dibujé la Torre. La dejé para el día siguiente y ya no volvimos.
Admiramos al paso, las rocas descarnadas de Carrara y, por suerte, en Roma, nada más llegar, encontramos apartamento y un hueco para aparcar, en Trastevere, donde viven Isabel y Stefano, a un paso del centro en tranvía.
Esta vez no dibujé mucho en Roma. Vagué con las sirenas y disfruté de lo ya conocido.
Ellas debían volver en ferry a Barcelona, pero no caímos en que la sirenita-perrita Frida necesitaba pasaporte para embarcar. Las acompañé de vuelta en coche.
Dibujando desde la terraza del hotel Sereno en Cogoleto, me vino Matisse a la cabeza.
En Arles, un par de apuntes de la ribera del Ródano. El segundo con demasiado ultramar.
Desde la terraza de Laura, una primicia del puerto remodelado de Blanes. Laura, amiga de Telxínoe, no sé si es mejor médica, ilustradora científica o persona, pero es un crack. Y su madre, Isa, le acompaña en lo de crack. Ya se ha hecho seguidora de La Bañera!
Y me fui a Barcelona para atravesar por fin el Mediterráneo en barco, mientras Charo, Telxínoe y Frida rodaban Ebro adentro. Navegar es mucho mejor que volar.
Dormí en la Citá Aperta tras asistir a una cita con Laura Scarpa, directora de la revista Animals, que publica en cada número un artículo dedicado a un artista y otro a un escritor. Una entrañable charla con ella y Francesco, en torno a una deliciosa cena local. Qué mejor despedida del mundo romano! Luego venía Grecia.